El ave Fénix

¿Qué pinta hablar de un pájaro mitológico en un blog relacionado con la escritura como este?

Al menos para mí tiene sentido. Hace un año no solamente estaba pensando qué escribir sino también en hacerme un tatuaje. Tras hacer un durísimo proceso de selección de tatuadores, me decanté por una amiga de la infancia que ama el dibujo y la ilustración tanto como yo amo la escritura.

Tanto mi mujer como yo le pedimos consejo y como no, al menos para mí, le pregunté qué estaba de moda, ya que no lo tenía claro, a diferencia de mi mujer. Mi amiga me respondió que el tatuaje era algo muy personal y por tanto, que debía de tener un significado para mí. No me recomendó las modas, a no ser que yo estuviera seguro de que eso era lo que yo quería.

Entonces ya había comenzado el libro de Encadenado y tenía un borrador de cien páginas, del cual aproveché unas treinta y el resto lo borré. Iba pensando en el personaje, en el significado que quería darle a la historia, pues aún estaba desarrollando las tramas y los conflictos internos del mismo.

Un día, estaba en el gimnasio entrenando con un programa de estos famosos de fitness. Ese día estrenaron coreografía y en una de las canciones, teníamos que imitar el movimiento de un pájaro volar a medida que levantábamos las pesas para hacer hombros. Me miré en el espejo y vi mi verdadero yo.

En el reflejo, vi volar a una ave de fuego. Vale que mi signo del zodiaco es Leo, un signo de fuego, pero me sentí muy identificado con esa imagen que tenía en la cabeza.

Me di cuenta de que yo era una persona que siempre que caía, se levantaba de nuevo en cuanto podía. Siempre me he caracterizado por darlo todo.

De acuerdo, reconozco que caer duele. Nos puede herir el orgullo y  a veces la autoestima. Sin embargo, podemos aprender una lección y mejorar la confianza que tenemos en nosotros mismos. En mi caso normalmente me reboto, me enfado e incluso a veces no respiro. No obstante, si lo que me ha hecho caer se ha interpuesto en mi camino, siempre me he levantado de nuevo y resucitado.

En conclusión, en mi espalda hay un hermoso ave Fénix que simboliza ese rasgo mío de seguir adelante.

Entonces, a partir de esa idea, los personajes y las tramas de Encadenado empezaron a desarrollarse. Donde veía algo imposible, empecé a ver retos. Me sentía como un Dios puteando a los personajes para que aprendieran a resucitar en los peores momentos.

Y ese es mi objetivo como escritor. Ayudarte a entender que todos podemos resucitar en nuestros peores momentos y aprender de ellos. Solo así podemos tener una vida lo más plena posible.

O al menos, así veo yo las cosas…

 

 

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3 pensamientos en “El ave Fénix

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