La piratería: enemigo común

Estimados lectores:

Mientras voy leyendo algunas obras facilitadas por autores independientes, al mismo tiempo que realizo mi Trabajo de Fin de Grado, voy explorando la web en búsqueda de una inspiración, de ideas sobre cómo formar mi marca personal de autor, que por el momento se encuentra dormida.

El otro día entré en un grupo de Facebook de literatura, en el cual, uno de los miembros se atrevió a preguntar por webs de descarga de libros gratuita. No especificó si quería libros de dominio público o privado, pero yo, escritor emergente, no pude resistir la tentación de soltarle un moco con una simple pregunta. A continuación, recibo una respuesta que me tumba al suelo solo por su osadía. Aquí os dejo la conversación:

 

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Eso que pongo yo de «me indica que la web es legal» en mi respuesta, se refiere a que una usuaria puso un web de descargas legal, es decir, de libros de dominio público. Ejemplo: El Quijote.

Pues bien. Si os fijáis en lo más horroroso de esta conversación, no es la respuesta tan maleducada que me dan en la que se me acusa de trabajar para una editorial (algo muy curioso porque soy escritor independiente y encima soy contable de una farmacéutica), sino en el número de likes que recibe él y los que recibo yo.

Sí, como podéis ver, él recibe más que yo. En conclusión, parece que los lectores apoyan más la piratería (o eso, o es que les ha parecido divertida la forma en que me replica). No obstante, una persona sale en mi defensa y otra defiende el hecho de que un sitio que permita la descarga gratuita, este vale la pena.

Para más inri, el otro día en mi trabajo me preguntaron cuándo llevaría mi libro impreso. Yo, ilusionado, respondí que en pocas semanas recibiría el pedido por parte de la editorial Círculo rojo. A continuación, uno me pregunta:

—¿Nos dejarás el libro para hacernos fotocopias?

Me quedé con cara de póquer ante tal intromisión. Cuando recobré la cordura, defendí el hecho de que iba a cobrar por el libro, que para eso me lo había currado.

Defender mi terreno me provocó una discusión con varios compañeros. Ellos alegaban que no me lo pensaban comprar, pero sí fotocopiar, que a cambio ellos hablarían de mi libro para que otros lo adquirieran. Contesté que la cosa no iba así. Ellos, ofendidos, me acusaron de que así no iba nunca a darme a conocer como escritor, que yo era un tacaño y que solo me importaba el dinero. Entonces, formulé la siguiente pregunta con un gran contenido lógico:

—Cuando tú trabajas, ¿esperas un sueldo a final de mes o trabajas gratis si tu jefe piensa que así debe ser?

Mis compañeros se me quedaron mirando fijamente, como si no comprendieran la naturaleza de mi pregunta. Tras una breve pausa, finalmente replicaron:

—Pero lo tuyo no es trabajo. Es un hobby. Los hobbies no se cobran.

En fin, no sigo con la historia porque acabé cabreado y «sin razón».


 

A ver. El tema de la piratería. Para quien no lo entienda, vamos a dejar claro un punto: el trabajo se retribuye.

Sí, hay escritores que disfrutan escribiendo gratis, así como cantantes, pintores, fotógrafos, etc. Hay gente que lo hace porque se siente genial. Tengo una amiga que se dedica a hacer tatuajes y solo cobra por los materiales a sus amistades. Nada más. Es algo que respeto muchísimo, pues cada uno es libre de elegir cómo difunde sus obras.

No obstante, quien lo desee, también tiene derecho a percibir un dinero por vender un libro. De acuerdo, podríamos entrar en el debate sobre si algunos precios son altos y abusivos o no, pero eso es otro tema y ya depende de las leyes de oferta y demanda. Si un escritor decide establecer un precio alto por su obra, ¿crees que tienes derecho a descargártela ilegalmente? No. Simplemente, no la compras y él ya decidirá si ajusta su precio o no, que para eso se inventó la ciencia económica y el márketing. 

Si tú te vas al súper y ves la carne más barata que en otro lugar, ¿dónde la compras? En el lugar más barato, porque para eso existe la competencia, pero no la robas (a no ser que tu familia se muera de hambre, aunque ahí tampoco entraremos en discusión).

Pues esto es igual. Cuando escribimos, invertimos un tiempo en desarrollar una obra. A veces hasta 300 horas o más, según el tipo y tamaño de libro. Existen unos costes y, luego, un valor añadido que entenderemos que es la creatividad que aporta el autor a la obra, así como su calidad. 

No es una reivindicación. Es un derecho que creo que no es para nada abusivo querer defender el valor de la creación, así como la decisión de cada autor. Con esto no quiero decir que si un autor deja su obra a un precio reducido o de forma gratuita se esté infravalorando. Al contrario. Hay quien lo cree, pero yo no. 

Lo que sí pido es más respeto por los autores. La piratería no perjudica solo a las editoriales, sino que las verdaderas víctimas acabamos siendo los escritores, los músicos, científicos e incluso vosotros mismos. Así fomentamos la idea de que el trabajo no debe retribuirse, y creamos un ambiente de abusos por parte de los que realmente tienen el poder econónomico.

Saludos.
 

 

 

 

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Reseña de Por 13 razones

Estimados lectores:

Hoy quiero hablaros de un libro que me ha marcado.

Mucho.

Bueno, no ha sido realmente el libro. Todo empezó con la serie de televisión. A no todo el mundo le pasó, pero a mí me enganchó a la primera. Luego me leí el libro y quede impregnado por el mensaje.

Tanto, que me di cuenta de lo que quería escribir.

Ficha del libro

13 reasons why

 

Título: Por 13 razones (13 reasons why)

Autor: Jay Asher

Género: Desarrollo y cuestiones personales

Para adquirir este título, pulsa aquí

 

 

 

Sinopsis (extraída de Amazon)

No puedes poner freno al futuro.

Ni reescribir el pasado.

La única forma de revelar los secretos es… darle al «Play».

Una caja, trece caras de casete, trece culpables y una víctima.

Apenas han pasado dos semanas desde el suicido de Hanna, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hanna.

Reseña

Como decía al principio, este libro me ha golpeado duramente en la cabeza. Soy de los que creo que este mundo necesita un cambio a mejor, que la crueldad de las personas se extiende como un cáncer en esta sociedad cada vez más fría. Sí, es una visión un poco tétrica, pero así veo las cosas.

Este libro me ha enseñado el impacto que pueden tener nuestras acciones en la vida de otras personas. A lo largo del libro y de la serie, Clay, el protagonista de la historia, escucha las 13 cintas de casete que recibe y averigua por qué Hanna decide tomar la decisión de quitarse la vida.

Después de ver la serie y leer el libro, reflexioné sobre el tema que quería mostrar el autor, Jay Asher. A veces no nos damos cuenta, pero cuando criticamos, atacamos a los demás, sea por envidia o porque tenemos miedo, nuestras acciones pueden literalmente arruinar la vida de una persona.

Todavía no lo he vivido de manera exagerada, por fortuna. No obstante, debo decir que muchas son las vidas que se echan a perder por el trato que se recibe por parte de los demás. En el mundo de la escritura, por ejemplo, verdaderos talentos dejan la pluma en cuanto un imbécil se dedica a destruirlos moralmente. De este último punto me he quejado en Facebook a más no poder.

No solo lo veo en el mundo de la escritura. Lo veo también en la oficina, donde las puñaladas están a la orden del día. ¿Quién no ha recibido una bronca por algo que no ha hecho porque otro no ha sido capaz de responsabilizarse por sus acciones y, le han encalomado un marrón que no era el suyo?

Volviendo al libro, vemos cómo la autoestima y la vida de Hanna se destruye poco a poco por las acciones de los demás. Si bien, ella podía haberse enfrentado a algunas situaciones, llegará un momento en que su decisión no tiene marcha atrás.

Es un libro muy fácil de leer. Me lo he leído en inglés y el vocabulario es muy sencillo. Además, cada cinta es un relato que nos enseña un aspecto concreto que nos hará reflexionar y ver la evolución en Hanna hasta que decide quitarse la vida.

En cuanto a mí, me ha mostrado qué camino debo tomar en el mundo de la escritura. Creo que hay muchos temas que se nos pasan por alto y que, como sociedad, no nos damos cuenta del mal que hacemos hasta que las cosas ocurran. Por eso, quiero escribir acerca de estos «temas» que tanto nos dañan.

Al final, por culpa de nuestras acciones, las víctimas de verdad acaban siendo los demás.

No quiero entrar en rumores, ni en juegos sucios. No quiero atacar a una persona. No quiero arruinarle la vida a nadie.  Sólo quiero vivir mi vida, así como otros quiero que vivan la suya.

Es una novela recomendada al 100%. Es de las mejores que he leído.

Este libro te gustará si…

  • Si tienes hijos y te preocupa mucho su educación y el tema del bullying.
  • Si te gustan los temas de autoayuda.
  • La ficción contemporánea y libros fáciles de leer.

Espero que os haya gustado.

 

 

 

 

Reseña de Si los locos escapan…

Estimados lectores:

En esta ocasión vengo con un relato de terror, un relato que nos atrapa y nos enseña la cara más oscura del ser humano.

En primer lugar, debo pedir disculpas a la autora por mi gran demora en realizar esta reseña (unos seis meses). No obstante, lo prometido es deuda y he logrado acabar este gran libro del que hablaré a continuación.

En segundo lugar, debo darle las gracias a la autora por haberme enviado su manuscrito y haberme regalado unas horas entretenidas con una lectura, que además de entretenida, es reflexiva.

Vamos allá.

Datos técnicos

Si los locos escapan

 

Título: Si los locos escapan…

Autora: Ligeia Santander González

Género: terror

Si deseas adquirirlo, pulsa aquí.

 

 

 

Sinopsis (extraída de Amazon)

Llevaba más de tres décadas trabajando en la mina. Había visto morir compañeros por accidentes, incluso una vez por una reyerta. Sin embargo, ahora, sentado frente al pozo vacío, se sentía más confuso que nunca. Había escuchado cientos de leyendas sobre lo que puede suceder ahí dentro, en la oscuridad. Allí donde la única luz que se tenía era la de una precaria linterna, cualquier cosa, cualquiera, podía surgir de la tiniebla. Hubiera esperado, encontrar alguna vez un fantasma, una aparición… pero nunca imaginó que la mina se enfrentara al mayor paro de su historia porque algo o alguien viviera dentro, lo suficientemente fuerte como para matar a los mineros.

Mi opinión

Pese a que no es un libro que siga una estructura determinada, esta obra nos ofrece una lectura reflexiva más allá de los elementos de terror que contiene.

Considero que la autora hace un gran trabajo a la hora de describir la crueldad humana, como el egoísmo y el afán de enriquecerse lleva a una persona a ser capaz de hacer daño a los demás.

La trama avanza a un ritmo lento desde mi punto de vista. Es un libro que merece ser leído con tranquilidad, pues requiere que se cada capítulo se digiera para dotar a la obra de un significado especial. Conseguirá haceros odiar al maldito villano que mueve los hilos.

Si os gustan los libros de terror y suspense, esta es una buena recomendación. No es un libro muy largo, fácil de leer y con una trama interesante.

Espero que os haya gustado.

 

 

Reseña de El callejón de Jack

Estimados lectores:

Las vacaciones se acaban y con ello me reincorporo mañana a mi puesto de trabajo habitual. Por suerte, durante estos días de vacaciones he podido leer varios libros y despejar mi mente.

En esta ocasión hablaré de El callejón de Jack, escrita por Joaquim Colomer Boixés, que nos cuenta una historia ambientada en el barrio de Whitechapel de Londres en la que un asesino luchará por volver a la muerte.

Datos técnicos:

El callejón de Jack

Título: El callejón de Jack

Autor: Joaquim Colomer Boixés

Género: fantasía oscura

Longitud: 216 páginas

Si quieres conocer más detalles o adquirir el libro, pulsa aquí.

 

 

 

Sinopsis (extraída de Amazon):

“Whitechapel, un tranquilo barrio londinense, empieza a darse a conocer por los misteriosos y brutales asesinatos que se suceden en él. Múltiples testigos creen haber visto a un espíritu maligno que reside en un lúgubre callejón. Él, en realidad, busca regresar a la vida. Aunque sea a través de la muerte.
Se rumorea que un libro nigromántico tiene la culpa.

Una novela sobrenatural, llena de suspense que llevará de la mano al lector hasta sus más profundas pesadillas.”

Opinión personal:

La nigromancia es un arte oscuro que consiste en la comunicación con el mundo de los muertos para predecir el futuro, entre otras cosas.

En el cine o los videojuegos, la nigromancia consiste, además, en resucitar a los muertos, algo que en la realidad no formaba parte de su función principal. Los nigromantes buscan preservar el equilibrio entre la vida y la muerte.

En la novela, la nigromancia se utiliza como ritual para regresar a la vida.

La novela nos lleva al barrio londinense de Whitechapel, en la que un perturbado llamado Jack intenta por todos los medios que la nigromancia le permite volver a la vida.

Curioso es un libro en la que el antagonista es el centro de atención de toda la novela. Podría decirse que es el mismo protagonista, pues durante el transcurso de la historia conocemos en casi todo momento los pensamientos macabros y perturbados de Jack, así como sus planes para resucitar.

Es un libro que me ha gustado por su dinámica y su enfoque, como he dicho anteriormente, en el que se ha centrado el autor para que conozcamos la evolución del mismo antagonista.

También me ha gustado cómo detalla el autor la desesperación del asesino para lograr su objetivo. El libro avanza rápidamente y crea una sensación de ansiedad constante, provocada por los continuos tropiezos que el personaje se topa en su camino. Para mí, esto enriquece el avance de la historia.

Es una lectura recomendable para amantes del género de fantasía oscura, policíaca y con toques de terror.

 

 

 

 

 

 

 

Terror

No sabría por dónde empezar. Los terrores que me acechaban mientras dormía… No quiero recordarlos. Pero ahí están, detrás de mí mientras escribo en mi ordenador esta macabra experiencia.

Los siento. Siguen ahí. Me susurran en la nuca. Esas voces que parecen proceder de ultratumba se ríen de mí al ritmo que tecleo con el ordenador. Suena como una melodía fantasmal. Entonces comienzo a recordar  sus carcajadas taladrándome el cerebro.

Me asfixio. Mucho. No puedo respirar y me estoy ahogando. Grito pero nadie me escucha. ¿Estoy solo? Mi mujer yace al lado, dormida plácidamente. ¿Por qué no me oye? Grito, grito y grito; sin ningún resultado.

Las sábanas están chorreando de mis sudores. Estoy deshidratado, a la vez que desorientado. Es mi habitación, pero parece diferente. ¿Dónde estoy?

Quiero bajar de la cama e ir al lavabo, pero algo me hace recular. Una neblina cubre el suelo. El parqué de mi casa ha desaparecido. Solo hay un abismo. Decido que lo mejor es volver a tumbarme e intentar dormir. Seguro que todo es una pesadilla.

De repente, una mano espectral me agarra de la pierna y me tira, lanzándome al interior de la neblina. Vuelvo a gritar, pero nadie me oye. Una calavera gigante se manifiesta delante de mí y se ríe estrepitosamente.

Caigo en un lugar que desconozco. Es otro mundo, otra dimensión. Estoy solo. Miro hacia arriba y veo mi cama. Veo a mi mujer y a mí dormir. Pienso, extrañado, qué ha pasado.

«Has muerto de un infarto», dice una voz tenebrosa.

Lo niego. Es imposible. Pongo la mano en mi pecho para comprobar que no estoy soñando. No siento nada. ¿Dónde están? ¿Cómo? ¿Por qué?

Mi corazón ha dejado de latir. Estoy muerto de verdad.

Delante de mí aparece una silueta oscura. Se parece a mí. Me comienza a insultar. Me llama inútil, fracasado y mentiroso. No entiendo por qué lo hace. Solo sé que siento que es verdad, pero mi boca dice lo contrario:

«¡No soy un inútil!», grito. Entonces la silueta comienza a reír y se mete en mi cabeza.

Me susurra. Oigo esas voces retumbar en mi cabeza como si un caballo galopara por dentro a un ritmo frenético. Me tiro de los pelos. No puedo soportar el dolor que se produce en mi mente.

A continuación, las voces se convierten en un chirrido y me tapo los oídos. Es inútil porque el ruido está dentro, no fuera. Al retirarlas compruebo un reguero de sangre en mis oídos.

En mi mente se reproducen escenas constantemente. Son personas que me ignoran. Quiero hablarles pero huyen de mí. Les muestro mis libros. No quieren dedicar ni un solo segundo a leer ni siquiera la sinopsis de mis obras. Se ríen de mí y se van.

«¿Eres tú ese que va de escritor y no sabe poner ni un acento?», me dicen.

Suena mi móvil. He recibido una notificación. Un mensaje en Facebook me avisa de que alguien ha leído mi móvil. Es una persona experta. Al menos, eso creo, y me envía un comentario de mi libro.

«Es una mierda. Dedícate a otra cosa. Ahora pondré en mi blog una reseña recomendando no leer tu obra. Está llena de errores y la historia es mala.»

A continuación, millones de comentarios aparecen en las redes sociales y todos los medios criticándome como escritor. No puedo respirar. Me está dando un ataque de ansiedad. O un infarto, qué sé yo. Sólo sé que me mareo y me siento hundido.

Debo huir, ahora que puedo, dejar la pluma y quedarme en casa viendo la tele todo el día como la gente normal.

De un sobresalto aparezco en mi cama de nuevo. ¿Qué ha pasado? Miro la hora. Son las 5:30 de la mañana. Solo he dormido 3 horas. Miro por la ventana y el cielo es un poco más claro. Ya no es la oscura noche. Un hermoso y nuevo día.

Miro a mi alrededor. No hay más demonios, no más fantasmas. Estoy en mi cama junto a mi esposa, que duerme como si nada ocurriera.

Cojo el móvil y miro las redes sociales. Todavía ni un comentario, ni una reseña de mi libro nuevo. Entonces reparo en que estoy obsesionado con las críticas, con lo que puedan opinar de mí y lo mucho que me pueden hundir.

La razón hace un esfuerzo en decirme que todavía es el principio de mi camino, que no me preocupe, que los frutos tarde o temprano llegarán.

Pero mi corazón, que late con normalidad, me dice lo contrario. Me dice que debo dejarlo, que voy a fracasar. Son como las voces que he oído en mi sueño, solo que ahora lo escucho dentro de la voz de mi consciencia.

¿Qué hago? No lo sé. Solo sé que he aprendido una cosa de mí. Si quiero continuar, debo superar estos episodios de ansiedad. ¿Le pasará a otros escritores? ¿A todo aquel que se embarca en una aventura? Son muchas las preguntas en relación a los demás, pero mis miedos son solo míos y solo me afectan a mí.

Algo tengo que hacer. Debo decidir si quedarme en la cama envuelto en unas sábanas mojadas por sudor causado por el terror…

…O hacer algo al respecto y seguir luchando.

 

 

 

Reseña de Ella lo sabe de Lorena Franco

Estimados lectores:

Hace mil años —o más— que no escribo una reseña en mi blog.  Después de acabar mi segundo libro me he puesto las pilas con las lecturas pendientes. Debo confesar, además, que no suelo reseñar todo lo que leo, pues no todas las lecturas son de mi agrado y encuentro contraproducente manifestar la opinión de un libro que no alcanza mi alma. No lo encuentro justo, pues creo que lo que no me gusta a mí puede gustarle a alguien. Además, escribir es un trabajo muy duro —llevo solo dos libros y es agotador, aunque excitante—, y lo que no me guste a mí no tiene por qué gustarle a todo el mundo.

Hoy no obstante, voy a hablar del libro Ella lo sabe de Lorena Franco, semifinalista del premio literario de Amazon del año 2016 con su obra: La viajera del tiempo.

Debo ser honesto. Me gusta pillar en flagrante a los escritores que disfruten de un alto grado de notoriedad. Soy una persona muy crítica, sobre todo con mis escritos, y pocos fallos permito. Tan obsesivo soy, que cuando yo me equivoco me llego a obsesionar día y noche. Así entiendo yo cómo debe ser el aprendizaje. También lo hago con otros escritores. Es lo que hay.

Pues bien, tomé este libro con el reto de dejarme sorprender y criticarlo, además de responderme a la pregunta: «¿qué atrapa tanto a los lectores de Lorena?» La curiosidad llamó a mi puerta y acabé adquiriendo este libro, en formato físico, un día que paseaba por la ciudad donde se desarrolla parte de la trama de este libro: Barcelona.

Datos del libro (tomados de Amazon):

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Título: Ella lo sabe

Autora: Lorena Franco

Género: noir/policíaca

Editorial: Plan B

Longitud: 536 páginas

Si quieres conocer más detalles o adquirir el libro, pulsa aquí.

 

Sinopsis (tomada de Amazon): 

 «Vi irse a María con Víctor el jueves a las dos y media de la madrugada. Él volvió y ella, desde entonces, está desaparecida.» La rutina de Andrea, una escritora de thrillers traumatizada por un horrible suceso del pasado y un matrimonio que está a punto de romperse, se ve interrumpida por la inesperada llegada de su cuñado. Mario es un tipo silencioso y extraño del que no sabe nada. Su manía de fisgonear a través de la ventana de la cocina la vida de sus vecinos, la llevará a descubrir que una madrugada estival cualquiera, en la calle de la urbanización en la que vive y donde nunca pasa nada, su vecina María se sube en el coche de su cuñado. Él vuelve pero María no.

Opinión:

Me llevé un chasco y me tengo que callar la boca, pues no lo puedo criticar. Al contrario. He quedado maravillado.

Este libro me ha encantado y enganchado desde por varios motivos:

Los personajes están bien definidos y construidos desde mi punto de vista. Partiendo de la premisa de Nicolás Maquiavelo: «Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos.»; la historia se desenvuelve en un entorno, aparentemente tranquilo donde nunca pasa nada.

Me he sentido muy identificado con esa frase; y por tanto, por la historia, la cual me ha marcado a nivel personal. Siempre que me han acusado de ser un rarito, o un freaky, me he defendido con la frase: «Si pudiésemos leer la mente de otras personas, nos sorprenderíamos de los secretos que llegan a esconder. Valientes somos los que nos mostramos al mundo tal y como somos.». Esta última frase es mía y la repito con frecuencia.

La autora juega constantemente con la mente del autor, confundiéndole, dándole falsas pistas y esperanzas de lo que va a suceder. Si bien uno especula acerca de lo que puede ocurrir, en la mayoría de casos uno se siente frustrado, pues cada acontecimiento se desarrolla de una forma inesperada.

El argumento es extremadamente lógico, eso sí, pero es casi imposible adivinar qué ocurrirá a medida que avanza la historia, narrada desde el punto de vista de diferentes personajes.

En conclusión, mi más sincera enhorabuena a la autora. Esperaba que este libro fuese del montón y no ha sido así.

Este libro te gustará si…

  • Te gusta el suspense y la intriga.
  • Las novelas policíacas.

Espero que os haya gustado esta reseña.

Jorge Ruiz

 

 

Cuánto sufre una mujer

Estimados lectores:

A medida que avanzan los días, la esperanza de que algún día esta sociedad evolucione se desvanece poco a poco en el aire.

Antes de leer el diario, debo realizar varias respiraciones para relajarme y afrontar las noticias que voy a leer. Entonces navego por el portal online del diario hasta que me topo con aquello que más temía: otra prueba más de que vivimos en la prehistoria.

Una de las noticias del 8 de agosto publicadas en varios diarios, como el AS, me cuenta en su titular: «Los bañadores de las socorristas de Gijón y el machismo de las redes sociales.». Empiezo a leer y no sé si reír o llorar. Según la noticia, las socorristas son criticadas con severidad con comentarios machistas, hasta llegar al punto en el que se les recomienda vestir pantalón —y no ir con el bañador a plena vista—.

Dejo de leer la noticia tras quedarme de piedra y decido apenarme por la escasez de cerebro de la que sufren algunos.

Pasan dos días. Vuelvo a tomar un diario diferente, esperando encontrarme alguna noticia del tipo: «Se ha encontrado una cura para el cáncer.». Luego recuerdo que no vivimos en el siglo XXI, sino en la Edad Media, en cuanto otra noticia aparece por delante de mis narices en diarios como El País, cuyo titular dice: «Amonestada por dar el pecho a su bebé dentro de una piscina pública». La explicación que le dieron los responsables de la piscina, al parecer fueron que estaba prohibido comer y beber, y que era antihigiénico —o sea, que es preferible que un bebé muera a que una gotita de leche materna provoque la devastación en todo el recinto—.

Releo la noticia y me pregunto si se trata de una nueva novela de ciencia ficción ambientada en la época de la Inquisición, porque si no, yo no me lo explico. ¿Tan difícil es ser mujer? Como hombre muchas veces me he hecho esa pregunta. Sin embargo, lo obvio está ahí, delante de nuestras narices y las cosas siguen sin cambiar. Ser mujer es difícil. Lo es, y mucho.

Sin mencionar las ya evidentes funciones biológicas que tienen en la naturaleza, deben aguantar encima todo tipo de comentarios todos los días:

  • Que si por dar de amamantar a su hijo está provocando, siendo antihigiénica, que si bla, bla, bla.
  • Que si por ir con bañador trabajando de socorrista está provocando.
  • Que si ir con minifalda es provocar.
  • Que si por tener unos kilitos de más, está gorda y fea…
  • Todos los que hayáis escuchado y resulten ofensivos para el sexo femenino.

Estas noticias son una prueba más de que esta sociedad está enferma en muchos aspectos, y este es uno de los más preocupantes. ¿Por qué no dejamos que las mujeres sean libres, hablen y vistan como les salga de ahí? A nosotros, los hombres, nos permiten beber cerveza, acostarnos con las que nos dé la gana, ir con la camisa abierta, e incluso pasarnos días enteros en casa sin mover un dedo y nadie lo critica. ¿Cuándo acabará esta situación tan aberrante?

Estimados lectores: aun queda mucho camino por hacer para que haya una igualdad de derechos entre ambos sexos. Esto es responsabilidad de ambos: tanto de hombres como mujeres. Y para quien no lo entienda, darle pecho a un bebé no es provocar, sino un acto de la naturaleza. Quien lo dude, que se pregunte cómo sobrevivió durante los primeros meses de su vida. ¿Del aire? Pues no. De un pecho materno con una leche elaborada desde el amor verdadero.

Dejemos de tratarlas como objetos, por favor.

Saludos

Por trece razones… o por muchas más

Estimados lectores:

Por fin he acabado de escribir y publicar en Amazon mi segundo libro: La daga. Debo admitir que me siento plenamente orgulloso de haber podido finalizar este trabajo.

Desde la publicación de Encadenado, no ha sido para nada un año fácil para mí. He sufrido pérdidas familiares, accidentes y cambios de turno en mi trabajo. Además debo añadir que he tenido que dedicar tiempo a la carrera, así como visitar el gimnasio para mantenerme en el estado más saludable posible.

Pero por fin, he podido terminar una obra que me ha provocado más de un quebradero de cabeza.

No sé si habré escrito el relato perfecto. Lo dudo. No porque no me vea capaz de hacerlo, sino al contrario. A medida que pasa el tiempo, a medida que aprendo, me doy cada vez más cuenta de lo ignorante que soy, de que debo no solo trabajar más aspectos como la narrativa o aquello que llaman estilo.

Debo aprender, y mucho.

Pero hay algo de lo que me he dado cuenta. Lo observé cuando escribí Encadenado e intenté reflejar en una obra cómo se destruye la autoestima de un individuo desde su nacimiento. Luego enfaticé mis pensamientos en La daga, y narré en una historia acerca de cuán decepcionado me siento con el trato hacia la mujer hoy en día.

A lo largo de este año, millones de ideas han surgido mi mente y he llegado a la conclusión de que, aunque me quede mucho que aprender, no debo parar de escribir.

Por mucho que critiquen, por mucho que me odien, aunque mi estilo no sea nada cercano a lo perfecto. Me da igual. El mensaje me ha quedado claro:

NO DEBO PARAR DE ESCRIBIR.

Pero, ¿escribir qué? Mis ideas traspasan diferentes géneros. Muchos con más experiencia en el campo me han recomendando usar seudónimos. Sin embargo, yo no me siento así. Lo encuentro una estupidez. Al menos para mis propósitos. Por eso seguiré firmando bajo mi nombre y apellido.

El mundo en el que vivimos hoy en día se muere. Así de claro. No es que haya sacado la misma frase que he usado para presentar a La daga cuando digo: <<Barcelona se muere…>>. Eso pertenece al contexto de ficción del libro. Lo que quiero decir es que vivimos en un mundo enfermo: vivimos en la envidia, destruimos a otros y a nosotros mismos, maltratamos a las mujeres y a los niños, organizamos guerras por el oro…

Entonces llegó el día en que me sentí perdido, cuando me quedaba poco para acabar mi segunda novela y vi la exitosa serie de televisión 13 Reasons Why (Por 13 razones) que para quien no lo sepa, trata de una chica de 17 años que se suicida tras recibir acoso escolar.

Vi una luz. Vi un nuevo camino que debía tomar. Si bien el tema del bullying está de moda, no puedo dormir pensando en todas las cosas que hacemos por dañar a los demás (me incluyo a mí mismo).

Mi camino no es escribir para vender ni para entretener. Ese no es mi destino. Quizás unos cuantos euros y reconocimiento son bienvenidos, pero acumularlos no hace feliz a nadie. Es una pura mentira.

Mi camino es abrir los ojos a la gente. Por eso me he propuesto escribir sobre temáticas oscuras e iluminadoras. Quiero hacer entender al lector cómo se destruye nuestro mundo por nuestras acciones ególatras.

En Encadenado, Víctor tiene una autoestima destruida por culpa de una sociedad zombificada que solo sigue la misma línea.

En La daga, Barcelona está hecha una puta mierda porque la población no lucha por un cambio a mejor.

En El diario de Saray, novela en la que trabajo, quería escribir una historia sobre una persona superficial, pero me he cargado los cuatros capítulos escritos para reenforcarlo desde otra perspectiva.

Y más historias, que yacen latentes dentro de mi cabeza, esperan para ser despertadas.

Iré creciendo, luchando por dominar el arte de la escritura. Dedicaré tiempo a crear hermosas, pero macabras melodías que hagan que quien me lea me ame al tiempo que me odie.

Porque este mundo necesita más que 13 razones para cambiar. Y este, va a ser si duda, mi cometido.

Espero que os gusten mis novelas y pensamientos.

Un abrazo,

Jorge Ruiz Fernández

 

 

 

 

A cada cerdo le llega su San Martín…

Estimados lectores,

Hace tiempo que no publico nada por aquí. Ninguna reseña, ningún capítulo de El diario de Saray, ni nada de interés para los amantes de la literatura.

Pero hoy vengo con una noticia. Solo fijaros en este boceto de portada.

La Daga.png

 

Exacto. Este es uno de los borradores de portada que tengo para mi siguiente libro: La daga, que verá la luz durante la primera semana de agosto.

Este es uno de los proyectos que más me ha costado realizar. Siendo mi segundo libro, aún no gozo de la experiencia de los escritores que más recorrido tienen. A ello hay que sumarle un año complicado en el que organizarse ha sido tarea casi imposible.

Pero como menciono en un capítulo de Encadenado, la vida está llena de cuestas. Si uno se esfuerza lo suficiente, al subirla se goza de vistas espléndidas. A la vez, todo lo demás será más fácil.

Y eso he hecho. No rendirme. ¿Cómo serán los resultados? El tiempo lo dirá. Lo importante es que por fin, y de una maldita vez, estoy viendo la luz del túnel con este proyecto.

¿Qué es  La daga?

La daga es una novela policíaca que pertenece al mismo universo de Encadenado y El diario de Saray. Lee la sinopsis provisional para saber de qué irá:

 

“A cada cerdo le llega su San Martín…

Barcelona se muere.

Patricia es una periodista que se dedica a cazar y denunciar en su blog a empresarios corruptos, con el fin de luchar por un sistema justo.

Pese a sus esfuerzos, una poderosa organización criminal toma con velocidad el control de la ciudad.

La policía dispone de los recursos. Patricia de las habilidades. Entre ambos, heridas abiertas que los confrontan. ¿Serán capaces de resolver sus disputas para  luchar contra el mal que se avecina?”

¿Te invitaría a leer? Si no es así, dímelo. ¡No pasa nada! Como escritor novel, necesito de vuestras opiniones para mejorar. Siempre y cuando sean constructivas, podéis decirme cómo mejorar tanto sinopsis como portada. Además, este es el segundo libro…

¡Os iré informando a medida que avancé en las correcciones y diseño de la portada!

Un abrazo.

 

 

 

Capítulo 3 – La biblioteca

5 de octubre de 2007,

Estimado diario,

Ya ha pasado una semana desde que llegué. Todo va sobre ruedas. Estoy muy contenta de estar aquí. Bueno, reconozco que en cuanto pueda me buscaré otro piso. No soporto a Rachel. No para de comer durante todo el día y sus aburridas conversaciones me sacan de quicio. No para de contarme lo mucho que le gustaría vivir en España. Suerte que paso el día fuera de casa combinando estudios y ejercicio por el parque. Solo voy a casa para cenar, escribir este diario y dormir.

Hoy he ido a la biblioteca con Laurel. En muy poco tiempo nos hemos hecho muy amigas. Me ha contado que le encanta la natación y que ha ganado varios campeonatos. La verdad es que tiene un cuerpazo típico de nadadora: estilizado y una postura perfecta, lo que le hace muy atractiva. Le he contado que me gusta correr y ha aplaudido mi delgadez. Me encanta esta chica, aunque me gustaría estar aún más delgada.

En la biblioteca me ha presentado a dos amigas suyas: Jennifer y Sara, ambas estudiantes de Filología Inglesa, como nosotras. Una rubia y la otra morena, preciosas las dos, con atuendos casi tan elegantes como los de Laurel.

Jennifer era bailarina de ballet. Había comenzado no hacia mucho, pues sus padres le decían que debía centrarse en los estudios y no en tonterías. Una vez en la universidad e independiente, se apuntó a clases de ballet.

Por otro lado, Sara era una cabra loca. Iba con asiduidad al gimnasio, para entrenar con un único propósito: estar físicamente preparada para los deportes extremos. Cada vez que podía, saltaba desde un puente o se lanzaba en parapente. También solía hacer escalada si el tiempo lo permitía.

Les expliqué que yo era corredora. Siempre que podía salía a correr por montaña o participaba en alguna carrera. Cuando les dije que mi objetivo era participar en una media maratón por la montaña, Jennifer y Laurel me tomaron por loca. Excepto Sara, quien prometió ayudarme a entrenar.

—Este sábado hay una fiesta de inicio de semestre en la residencia donde vivo — dijo Laurel. — ¿Os apuntáis chicas?

—¡Claro que sí! — exclamó Jennifer dando palmadas.

—Genial. Me encantará ir — dije.

—De acuerdo chicas. Os espero a las ocho. No tardéis. Tengo una sorpresita para vosotras.

—¿Qué es? ¿Qué es? — insistí.

— Lo siento. No lo sabréis hasta el sábado.

La maldita nos dejó con la intriga. Qué rabia me daba.

Tras un par de horas, las chicas se marcharon de allí y me quedé sola en la biblioteca. Quería aprovechar para buscar un libro que necesitaba para estudiar. Tomé una escalera y busqué en la sección donde la bibliotecaria me indicó que se encontraba. Al poner un pie en el primer peldaño, reparé en que la escalera cogeaba un poco. Aun así subí para alcanzar el libro que necesitaba. Sin embargo, la escalera se movió a un lado, provocando que estuviese a punto de caerme. Gracias a mis rápidos reflejos, mis manos pudieron agarrarse a la estantería. Por desgracia, en vez de sujetarme, me caí al suelo tirando un montón de libros, aterrizando encima de mí.

En mis manos cayó un libro antiguo lleno de polvo. Lo sacudí y miré incrédula el título: La Bella y la Bestia. Lo que me faltaba, recordar películas de mi infancia.

—¿Estás bien? — dijo una voz masculina. Vi una mano que me ayudó a levantarme.

—Eso creo… — contesté tomando la mano.

Me hice mucho daño, pero nada importante, salvo cuando me levanté y vi que fue John quien me ayudó. Retiré mi mano de inmediato del asco. Él se percató y me miró perplejo. Se agachó y recogió el libro.

—Creo que deberías leerte este libro. ¿Sabes de qué trata?

—¿De zoofilia? — contesté con sarcasmo.

—Trata de que la belleza está en el interior.

—Creo que ya tienes una edad para ver películas de Disney, ¿no crees?

—La película está basada en este cuento francés de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont de 1756. Aunque él no es el autor original, su obra es una versión de la primera, si no me equivoco, de Gabrielle-Suzane Barbot de Villeneuve. Se le ha dado muchas interpretaciones. Una de ellas es la que conocemos de la película infantil: la belleza está en el interior.

—John, no me importa, ¿vale?

—Pues debería. No todo lo que es bonito es bueno, ni todo lo que es feo es malo.

—Mejor lo dejamos aquí. Adiós.

Me marché dejando a John el deber de recoger todos los libros del suelo. ¿Quién era él para decirme cómo debía pensar?

Salí sin el trabajo hecho y hecha una furia. Necesitaba alegrarme un poco, así que me fui a la tienda a comprar un vestido tan bonito como el de mis nuevas amigas.